Carta abierta a…
Un asunto que quizás interese a todos los del CAM de la ULL 2009/10 es respecto de la Tarjeta Universitaria (T.U.)
Estos estudios para mayores de 25 años, su seguimiento y Prueba de Acceso son, tal como refleja y regula el propio texto del DECRETO 99/2009, de 14 de julio, títulos de carácter oficial y validez en todo el territorio nacional para el curso 2009-2010.
Este Decreto 99/2009, de 14 de julio es por el cual se fijan los precios públicos a satisfacer por la prestación de servicios académicos de carácter universitario para el curso 2009-2010 por las Universidades Públicas de la Comunidad Autónoma de Canarias a la obtención de títulos de carácter oficial y validez en todo el territorio nacional y títulos universitarios oficiales para el curso 2009-2010
Como saben, se nos ha dado a modo de identificación una especie de carnet auto rellenable… (un pedazo de cartulina mal cortada, hablando si me lo permiten, mal y pronto). Una de las particularidades de dicha Tarjeta es el descuento en transporte público, material de estudio en las principales librerías, fotocopiado en las zonas habilitadas de la ULL de material didáctico a precio reducido, préstamo y disfrute de libros y bibliotecas del campus, descuento en billetes de avión y ferry interinsular, etc.
He preguntado acerca de este particular a varios compañeros. Por lo visto, a algunos interesados en obtenerla les contestaron con un rotundo “NO”. Esta negación iba precedida de una argumentación (endeble, todo hay que decirlo) encaminada hacia el intento de iluminarnos en cuanto a querernos hacer entender que nosotros (los del CAM) no somos estudiantes universitarios ( y yo me pregunto si los que acceden por vez 1ª tras el PAU vienen reconocidos como tales y con la Tarjeta Universitaria bajo el brazo desde sus respectivos IES’s, FP’s, …).
Podría decirse que los que vienen a cursar por 1ª vez estudios superiores y, hasta la previa superación de la PAU y posterior matriculación en la carrera de su elección, no disfrutan de este servicio, por lo cual no sería justo que nosotros sí, pero es que éstos no tienen la obligación por decreto Universitario (en este caso de la ULL) de asistir desde noviembre de 2009 hasta abril de 2010 a las clases, correspondientes a seis materias que, además de pagas, para los de esta promoción ha dejado de ser de carácter opcional.
Me explico, se ha venido dando el caso de ser opcional este Curso de Acceso para Mayores… hasta ahora, por lo que entiendo que esta obligatoriedad (que conlleva pagar tasas de curso y prueba, además de matricularse oficialmente como alumno) automáticamente nos convierte en estudiantes con todos sus deberes implícitos, pero además con sus derechos (tal y como dijo el propio Rector Magnífico de la Universidad de La Laguna en el Acto de Apertura del CAM25/45 2009/10) aunque sólo sea por un año lectivo.
Por tanto, el carácter obligatorio del mismo repercute en los mismos gastos, de transporte público o particular (por poner un ejemplo) de cualquier alumno ordinario, que disfruta de unos descuentos importantes, no sólo en este aspecto, sino en otros tales como la adquisición de material de estudio (libros, cuadernos, etc.), acceso a la red de intranet del Campus mediante su clave y NIU (Número de Identificación Universitaria), préstamos, acceso a diversos eventos de caracter cultural, con tarifa reducida, de Instituciones adheridas (conciertos, cine, etc.), descuentos en tiendas de moda (ropa, calzado, etc.), tarifa reducida en billetes de avión y ferry interinsular, y sigue una larga lista… Estas y otras “circunstancias” son las que opino que deberíamos poder disfrutar del mismo modo.
Comento esto porque, en mi caso, toda vez personado nuevamente en Negociado de Alumnado para el “proceso de mi matrícula” y preguntar a la señorita que si el “trozo de cartulina con grapa”, perdón, el Carné Identificativo de Estudiante recibido era de carácter provisional, su contestación fue, vamos a decir que “algo turbia”, a camino entre “no tengo ni idea” y “no me estás cayendo en gracia…”
Por otra parte no consigo comprender las razones de tal rotunda negativa en unos casos, y magistrales toreos verbales en otro, que se han venido dando a los del CAM 2009/10 en su intención de solicitar dicho servicio (que dicho sea de paso, está en período abierto en las secretarías de cada centro y que previa admisión de solicitud, viene entregándose en diciembre), y que siempre terminan en un “… tú no te preocupes…”
Pues mire usted, si yo no me ocupo por lo que me toca, dudo mucho que otro que no esté en mi lugar lo haga, señor mío…
Además, se da la circunstancia de que, si bien estamos en proceso de inclusión en la base de datos estudiantil de la ULL para poder acceder al campus virtual, significa que no sería esta solicitud la única razón de “tremendo esfuerzo” por parte del funcionariado y, ya estando en los programas informáticos de su administración, prácticamente estaría hecho.
Una tarjeta de estas características (que no pasa de ser un plástico con un chip, aunque obviamente más útil que la cartulina mal cortada…) tiene un coste base alrededor de unos 0,80 € y 1,50 € (dependiendo de particularidades propias de la misma).
No se ustedes (y con ustedes me refiero a los más de 400 compañeros que este año y, como yo, tienen que acercarse a las diversas Facultades de esta Universidad), pero si se trata del coste (porque lo de ser o no universitario suena más a excusa que a razonamiento), yo estaría dispuesto a pagar el doble del precio de costo, ya no sólo por sentir que contribuyo a aumentar las arcas de esta Institución, sino porque simplemente me sale a cuenta. Y para muestra un botón:
En cuatro días de esta primera semana, ya me he “ventilado” un bonobus de 12 €; en las máquinas expendedoras de bonos de las estaciones puedes adquirirlos a 10 €… con la Tarjeta Universitaria, que tienes que presentar al conductor en cada trayecto, que a su vez tiene un coste reducido.
Hoy “me armé de valor”; decidí comprar uno y arriesgarme… todavía no había subido los tres escalones de la guagua y ya me percaté de la clavada de ojos del conductor hacia el bono (ni que lo oliera…), luego fijó su vista unos segundos en la “pifia amarillenta” que portaba en mi mano izquierda, seguidamente hizo un recorrido visual a todo lo largo de mi persona y… detrás de mí, un montón de bolsas pegadas a una señora cacarearon: “¡Qué’s pa’hoooy!” mientras yo negociaba al estilo de gitano ambulante de “malacatones” como colarle el bono estudiantil, que si es provisional, que si la tarjeta me la entregan en breve, que si el lunes le traigo copia de la matrícula… menudo espectáculo… al final coló, aunque diría que más que colar, le gané el duelo por agotamiento… y creo que prefirió dejarme pasar que seguir escuchándome… y yo me pregunto qué necesidad habrá de tener que pasar por estas situaciones…
Nótese que “aparco” a los que vienen en vehículo particular pues, a no ser que estén tocados por “la diosa del sitio libre en el preciso instante”, sólo imaginando la de vueltas que han de dar para encontrar aparcamiento, el análisis del gasto extra se dispara. Y ni nombrar el cabreo del personal a cada vueltita, o puede que la ULL lo haya previsto y, en cualquier caso, sea para “hacerles el favor”, dado el popular frío lagunero, de hacerlos entrar a clase ya “calentitos”.
Aproximadamente 21 semanas (2ª semana de diciembre de 2009 a 3ª de abril de 2010) a bono por semana hace un total de: 252 € (210 € con T.U., seguramente menos, porque ya mencioné antes que cada trayecto tiene un coste reducido, pero no quiero marear con cifras…)
Sólo en este aspecto resultan 42 € de ahorro.
Tal y como está la situación en nuestro querido país, y teniendo en cuenta que muchos de nosotros, al contrario de la mayoría de alumnos ordinarios ( y no entiendo el adjetivo pues, yo no me considero “alumno extraordinario…” simplemente “alumnos” estaría bien… digo yo…) tenemos cargas familiares… en fin, yo con 42 € hoy en día hago auténticos milagros, y me fastidia enormemente tirarlos de esta forma tan absurda.
Y mejor no nombrar el gasto en cuanto a material; ayer ya habían puesto un cartel por fuera de la clase en la Facultad de Educación, de parte del profesor de lengua extranjera, invitándonos a comprar el primer libro, en este caso de la materia de inglés:
ENGLISH FOR ADULTS 1 ST
En internet está por los 20,50 €uros (gastos de envío no incluidos) aunque muy probablemente se pueda adquirir en la librería LEMUS de la esquina y con el correspondiente descuento (con la T.U. claro). Y con lo que me ahorraría en el bonobus en el año, me daría para uno de repuesto… y me sobra…
Algunos dirán: “… ¿Pero no acabas de decir que no la entregan hasta diciembre?…” Sí, ya lo sé, pero la fecha de entrega no es el principal tema, sino el sentar las bases para futuras convocatorias, pues ya quedó claro en el Acto de Apertura que, en este y otros aspectos somos pioneros. Y de la misma forma, a juzgar por las respuestas referidas al caso, no auguro previsión de proponer cambios y reconocer el derecho en un futuro (además, todos conocemos el popular dicho: “…si no lloras, no mamas…”).
Y quién sabe si no habrán llegado a un convenio para hacer valer como tal el “cacho cartón” que nos han suministrado a modo de identificativo. Lo que se aprecia en estos temas respecto del CAM es que, hay asuntos que misteriosamente se desvanecen en el sistema interno de esta Alma Mater y, nadie sabe nada, porqué o cómo ha sido… y finalmente se oye el que empieza ya a ser típico “tú no te preocupes”).
Por lo que a mí respecta, no seré yo el que se presente ante la señorita empleada de la librería para probar suerte con la cosa, más que nada porque proyectándome a mí mismo mostrando semejante pifia, ya se me cae la cara de vergüenza (ajena, evidentemente).
La Universidad es consciente del esfuerzo y el gasto que supone este curso obligatorio, de hecho solicitar que se traigan fotocopiados previamente todos y cada uno de los documentos que se pretenda entregar para cualquier inicio de trámite o proceso no es en ningún caso para ahorrarse unos céntimos, sino para evitarnos claro, pérdidas de tiempo, retrasos… ni poner a disposición los formularios para que lo imprimamos nosotros mismos, que es en todo caso para nuestra comodidad, sin duda… Además, hay que entender que la dotación a modo de subvención estatal para sufragar gastos de recursos administrativos del día a día, ha sido este año recortada con la crisis… y hay que ser solidarios.
De hecho, seguramente podrá darse el caso de que en algunos departamentos nos encontremos con que la fotocopiadora esté directamente desenchufada (no por lo tedioso y cansino de su uso para el personal, sino porque así se ahorra luz y se contribuye aminorando el gasto social…), o si su clase carece de proyector para visionar la materia que trae preparada su profesor, esto es porque saben que imaginando, y no observando el visionado, se amplía nuestra percepción sensorial y agudizamos zonas del cerebro que ni siquiera sabemos que tenemos… La verdad es que cuanto más escribo, más me cuesta salir del asombro… ¡Cuánto amor! No se me ocurre mejor forma de agradecimiento que dedicarle una canción, y esta es la que he elegido para regalarle a la ULL con recíproco cariño:
Para no alargarme ni aburrir demasiado (me conozco, y a veces me embalo… y podría terminar escribiendo un libro al respecto…), si existiesen mentes inquietas en referencia al tema y de corte similar, sería interesante ponernos de acuerdo y hacer que a modo de “conjunto coral” se oiga nuestra voz, y definitivamente se nos admita a trámite el proceso de solicitud de disfrute de los servicios que ofrece la T.U., al ser alumnos de esta Institución, aunque en la mayoría de los casos sea sólo por un año lectivo.
Las críticas se admiten igualmente, por supuesto, aunque más que críticas, preferiría una sola razón lógica a la negativa, pues quiero creer que en la ULL no existen clases de alumnos, siendo entonces nosotros por defecto los de segunda, a excepción de los €uros, que está visto que, en lo que respecta al pago de tasas por servicios académicos prestados, son tan válidos como los de cualquiera, sino alumnos con clase (todos) por el hecho de demostrar, ya sea por una vía o por otra, el mismo entusiasmo, interés, esfuerzo e ilusión por emprender esta aventura del conocimiento.
Sólo diré en mi defensa que, el día que dejemos de preocuparnos por los demás, ese día habremos perdido la Humanidad (que es precisamente la materia didáctica en la que nos hemos introducido esta primera semana los de mi especialidad, y que quizás haya resultado increíblemente inspiradora).
Enlaces de interés: Blog de Luis Alvarado – CAM25 2009/10 (Esp.: Ciencias)

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